Vivimos en un tiempo en el que se pretende que el rosal crezca rápidamente tirando de sus hojas... Y la felicidad es inversamente proporcional a la aceleración, apuntó en una ocasión remota. Si tu vida es una carrera a contrarreloj, siempre pendiente del móvil o del email, súmate a la corriente "slow", un auténtico elogio a la lentitud.

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