Ahora si, parece que ya empiezo a entender las cosas importantes aquí, son las que están detrás de la piel y todo lo demás empieza donde acaban mis pies, después de mucho tiempo aprendí que hay cosas que mejor no aprender. Aprendo a coger el cielo con las manos, a reír y a llorar, a coser mi alma rota, a perder el miedo a quedar como una idiota y a poder dormir cuando tú no estás a mi lado. Mi cigarro va quemando el tiempo, tiempo que se convirtió en cenizas. Ya no sé si el mundo está al revés o soy yo la que está cabeza abajo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario